Archive for April, 2010

Jared Diamond y las sociedades sin estado

Posted in General Anthro, Melanesia, Non-State Societies/Sociedades no-estatales on April 29, 2010 by salul

Más tarde ampliaré este comentario, pero por lo pronto me parece importante darle difusión inmediata a la reciente respuesta del profesor Paul Sillitoe y Mako John Kuwimb al ya famoso artículo de Jared Diamond en el cual se buscaba perpetuar el mito de que las sociedades sin estado -mal llamadas “tribales”- son necesariamente presa del salvajismo primitivo que idiosincráticamente refleja la condición pre-estatal y pre-moderna del ser humano.

Para quienes no tienen el tiempo o la paciencia para leer la minuciosa respuesta de Sillitoe y Kuwimb, se pueden consultar dos buenos resúmenes sobre la disputa y sus contenidos aquí y aquí.

Ojo, vale la pena leer la respuesta de Michael Smith en la liga al blog de Savage Minds, la cual contiene varias observaciones saludables tanto para politólogos modernistas como para arqueólogos interesados en el surgimiento de las primeras conglomeraciones urbanas en la antigüedad euroasiática.

Nota (añadida el 16 de nov. de 2010): véase también comentarios más recientes en este blog relacionados con el trabajo de Diamond bajo la categoría de Sociedades no-estatales).

El significado de “moana”

Posted in Exposición Moana, Oceania on April 29, 2010 by salul

Panel explicando el significado de Moana en la exposición del mismo nombre.

Desde hace varios días he recibido una cantidad creciente de búsquedas que llegan a este blog queriendo descifrar el significado de la palabra moana.

Al parecer, esta curiosidad es resultado del nombre dado a la exposición museográfica que se presentó  en el Museo de Antropología de la Ciudad de México entre los meses de abril y junio de 2010. En este espacio como en la expo misma, y en el catálogo que la acompaña, se explica que moana es un sonido austronesio que significa o indica el mar.

Específicamente, en la mayoría de las lenguas polinesias de Oceanía Remota (hawaiiano, tahitiano, marquesano, samoano, etc.) moana significa “la gran mar”, o sea el mar allende el arrecife. Es decir, el mar abierto.

El género del pronombre es femenino, y, como es de esperarse, su definición y conceptualización exactas tienden a variar un poco de una región oceánica en otra. Ergo, en Samoa, en ciertos contextos, puede ser sinónimo de “azul” en relación con la mar.

El Mar del Coral, mar abierto, visto desde el diminuto arrecife de Nmwel, Islas Torres, Vanuatu (c) C. Mondragon 2010.

Notas sobre Moana en los medios

Posted in Exposición Moana, General Anthro, Oceania on April 16, 2010 by salul

En este espacio proporcionaré ligas a las notas sobre Moana que me parezcan más informativas, para referencia de los interesados:

Dos precisiones, al margen:

1) La fecha de 1,800 años para la población de las Islas del Pacífico se refiere al extremo temprano de los cálculos que se están debatiendo entre diferentes arqueólogos en relación con la población de Oceanía Remota – sobre todo de la Polinesia central (Tonga, Samoa, Islas Cook) hasta Tuamotu, Marquesas y Hawai’i. Pero desde luego no puede ser tomado como una fecha específica para la población de todas las Islas del Pacífico.

2) El comentario de que el tatuaje no era ritualizado lo hice en respuesta a una pregunta sobre si el tatuaje era únicamente un fenómeno de tipo ritual. Dije que no, en la medida en que un tatuaje se convierte en parte diaria del cuerpo sobre el cual descansa (sea un ser humano, sea un objeto inanimado). Pero eso no significa que su aplicación sobre el cuerpo, y su significado, no contasen con un significado ritual importante que podía resultar prioritario durante ciertos momentos, contextos y eventos en la vida del objeto/cuerpo tatuado.

AÑADIDO martes 20 de abril:

  • Hay una página web, la portada oficial del INAH para Moana, que desde hace varios días me está haciendo ruido puesto que cita 150 piezas para la exposición, cuando el número correcto es 268. Sin comentarios. (Nota añadida el 29-04-2010: en días recientes se desglosó correctamente la cifra total y parcial -por museos- de las piezas y se insertó el anuncio televisivo de la exposición en la página citada.)
  • Y otra liga más, en The News, que vale la pena rescatar porque es de las pocas (casi únicas) notas que he visto en la prensa nacional en la que la reportera se tomó la molestia de hacer su propia investigación acerca de la historia y culturas de Oceanía en lugar de limitarse a repetir como robot los datos esenciales (algunos medio incorrectos) de los boletines oficiales de prensa. Por somera y sintética que fuese su indagatoria, el punto es que la hizo, y francamente no le salió mal. Cierto que hay varios errores de dedo, pero para mi gusto eso se perdona considerando el esfuerzo mínimo que le imprimió la escritora a su nota.
  • Y para quienes deseaban verlo en la tele (nota, los tamborcitos de fondo son inconfundiblemente mesoamericano-contemporéaneos, pero se agradece el esfuerzo…lo que sí es infame es el recordatorio oficialista del bicentenario).

The destruction goes forward…

Posted in China, Tibet on April 15, 2010 by salul

I’m almost too shocked and tired to say anything cogent regarding this process. Sooner or later the rural areas were bound to be incorporated into the heavy-handed social engineering schemes that the engineer-technocrats seem to love so well.

“When will they learn?”, is all that comes to mind.

Exposición ‘Moana: Culturas de las Islas del Pacífico’

Posted in Exposición Moana, General Anthro, Melanesia, Oceania, Vanuatu on April 13, 2010 by salul

Del 15 de abril al 4 de julio próximo, está invitado el público en general a visitar la exposición internacional Moana: Culturas de las Islas del Pacífico, en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México.

Aisingagi: espíritu baining de la Nueva Bretaña

Estructura y concepto: representar el mundo austronesio

En cuanto a su concepto, Moana está estructurada en torno a cinco ejes  inspirados en términos proto-oceánicos que nos refieren a valores fundamentales del imaginario austronesio de los pueblos de Oceanía.

Estos cinco términos son: moana (mar), fanua (tierra), lau (intercambio), mana (poder) y atua (espíritus).
Pero además de la utilización de estos conceptos, los contenidos y la distribución de cada una de las salas están diseñados para tratar de representar y exhibir con el mayor respeto posible las formas, valores y presencias contenidas en los objetos que dan vida a esta exposición.

Gope: espíritus del Golfo de Papúa


Historia de las colecciones

El tema de esta exposición es la cultura material de las Islas del Pacífico. En concreto, Moana nos refiere a objetos que fueron coleccionados por diversos visitantes euroamericanos a Oceanía entre los siglos XVIII y XX.


En consecuencia, todas las piezas (más de 200) provienen de un periodo y contexto cultural específico, a saber, la época del auge del coleccionismo en el Oceanía, durante la cual los cazadores profesionales de “artes primitivas” se volcaron sobre las Islas del Pacífico. Este proceso fue particularmente intenso en los archipiélagos de Melanesia:

Foto de un hombre de rango con tocado; a un lado, peinetas y apoya-cabezas.

Papúa Nueva Guinea, las Islas Salomón, Vanuatu, Kanaky y Fiji.

El objetivo de estos coleccionistas era obtener objetos con los cuales se pudieran ensanchar las bodegas y salas de los grandes museos de Europa y los Estados Unidos.

A esta generación de coleccionistas pertenecieron hombres como A.B. Lewis y A.W.F. Fuller, cuyos esfuerzos establecieron al Museo Field de Chicago como uno de los grandes repositorios de artefactos del Pacífico en el mundo. A su vez, Miguel Covarrubias fue heredero de este proceso. En 1951, junto con Daniel de la Borbolla, gestionó un canje de piezas (mesoamericanas por oceánicas y de América del Norte) con el Museo Field.

Todo lo anterior sirve para recordarnos que los objetos exhibidos en Moana son cosas y presencias cargadas de historicidad. Por eso hemos tratado de evitar el mensaje de que se trata de piezas “tradicionales”, milenarias o representativas de culturas estáticas en el tiempo.

Aisak Ronroriw, jefe supremo del consejo de jefes de las Islas Torres, en Vanuatu

Quisimos, sobre todo, evitar representar a las culturas oceánicas como pueblos “primitivos”, aislados o atrasados – categorías, todas, que suelen estar asociadas a sociedades no-estatales y de pequeña escala.

Lejos de ser atrasadas, las sociedades del Pacífico son tan complejas y sofisticadas como cualquier otra cultura de nuestro mundo. Es este el concepto fundamental que hemos querido transmitir mediante la presente exposición.

En suma, esta exposición no trata sobre artes primitivas ni exóticas, sino de objetos producto de un momento histórico mediante el cual podemos acceder a valores y cosmologías diferentes, pero no por eso menos importantes o ricas que las de las sociedades euroamericanas o amerindias que nos son más familiares. En suma, son culturas y personas vivientes, dinámicos y creativos, cuya destreza y sabiduría se cifran en las piezas expuestas (a la izquierda, la foto de un jefe melanesio de Vanuatu con quien he trabajado desde 1999, y cuyos conocimientos y acciones constituyen parte de la herencia cultural de los objetos expuestos en Moana)


Colecciones e instituciones participantes

Casi la mitad de los objetos expuestos en Moana provienen de la llamada “colección de los Mares del Sur” del Museo Nacional de las Culturas, situado en la calle de Moneda, en el centro histórico de la Ciudad de México.

La mitad restante de los objetos expuestos provienen, en su mayoría, de las colecciones oceánicas del Field Museum, cuyo equipo curatorial y administrativo, cabe advertir, fue crucial para poder llevar a buen puerto esta exposición – tanto por la ayuda que brindaron durante la etapa de

Máscara malanggan de la Nueva Irlanda

investigación de archivos en la biblioteca y las bodegas del Field, como por la paciencia y dedicación que mostraron sus miembros para enviarnos imágenes y datos durante la elaboración del catálogo de la expo.

Finalmente, algunos objetos más, incluyendo las impresionantes presencias ancestrales que se colocaron a la entrada y salida de la exposición, provienen del Peabody Essex Museum de Massachussetts y la galería De Young de San Francisco.


Una co-curaduría, en sentido estricto

Por último, conviene señalar que esta es la primera ocasión en la que se ha montado una exposición internacional acerca de la cultura material Pacífico en México, y, sobre todo, que la selección, organización y diseños museográficos se debieron a un esfuerzo curatorial y de investigación exclusivamente mexicanos.

Desafortunadamente, debido a que los créditos oficiales del INAH pasaron de manera poco generosa por encima de su nombre y su trabajo, quiero aprovechar este espacio para agradecer de manera personal, y sobre todo profesional, la labor que como Asistente Curatorial desempeñó Óscar Aguirre Mandujano, un joven y brillante historiador que apenas el año pasado obtuvo su licenciatura  por el Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Imagen reciente de Óscar en Istanbul

Más que asistente, Óscar ha sido prácticamente co-curador y co-editor, junto con un servidor, del catálogo y los contenidos de esta muestra.

No afirmo lo anterior a la ligera, pues, como bien saben quienes me conocen, no soy dado al sentimentalismo cuando de créditos y reconocimiento académico se trata.

Es una lástima que mi querido amigo no podrá estar presente durante la inauguración, debido a que ahora mismo se encuentra realizando una maestría en Estudios Históricos en la School of Oriental and African Studies de Londres.

(En vista del provincnalismo que con frecuencia domina los temas de estudio y discusión de los historiadores formados en México, vale la pena resaltar que los temas de investigación e interés de Óscar se centran sobre la historia temprana del imperio otomano (siglos XIV-XVII).)

Atingting (tambor de ranura), presencia ancestral del norte de la isla de Ambrym, Vanuatu


El catálogo

Por último cabe señalar que para acompañar esta exposición se preparó un catálogo del mismo nombre, el cual (en contraste con lo que ha ocurrido en otras ocasiones) estará disponible y a la venta desde el primer día en la tienda dedicada a Moana.

El catálogo en sí representa una pequeña joya de conocimiento experto sobre Oceanía, dado que contiene textos escritos ex profeso para esta muestra por parte de los siguientes expertos, académicos, oceanistas y museógrafos todos dedicados al estudio del Pacífico: el Dr. John Terrell (reconocido arqueólogo oceanista adscrito al Field Museum), el Dr. Richard Feinberg (Kent State University, especialista en las llamadas Polynesian Outliers de las islas de Salomón), el Sr. Christopher Philipp (encargado de las colecciones oceánicas del Field), la Sra. Karen Kramer (del Peabody Essex Musuem de Massachussetts), el Sr. Jeremy Poole (colaborador y coleccionista de la De Young Gallery de San Francisco), el Sr. Sean Mallon (ciudadano neozelandés de origen maorí y polinesio, y curador oceanico del Te Papa Museum en Auckland), la Dra. Lissant Bolton (jefa de la sección de Oceanía en el British Museum), la Dra. Haidy Geismar (colega y amiga, experta en cultura material de Oceanía y profesora de la New York University), el Dr. Joshua Bell (experto en cultura material de Papúa Nueva Guinea y Polinesia, e investigador en el Smithsonian Institution de Wasghington DC).

Kirk e Yvonne en su casa de Sydney (febrero de 2010)

Y, finalmente, Yvonne Carrillo-Huffman, investigadora y especialista en artes de Oceanía para el Australian Museum, y su esposo…mi gran amigo, colega, maestro y experto inigualable en las culturas y lenguas del archipiélago de Vanuatu, Kirk Huffman, quien llegó, siguiendo los pasos de Deacon, al sur de Malakula antes de que obtuviese su independencia el archipiélago de Vanuatu, y se quedó para fundar el Centro Cultural de Vanuatu, cuyo acervo y actividades hoy día representan uno de los proyectos más exitosos, ambiciosos y progresivos de museografía “autóctona” en el mundo.

Gracias a todos ustedes, colegas y amigos, por sus esfuerzos y paciencia durante los últimos 20 meses. Al final de cuentas, sus diversas colaboraciones rindieron fruto en la medida en que pudimos, colectivamente, hacer de Moana un espacio respetuoso, de reflexión seria y bien hecha, sobre las sociedades y personas de las Islas del Pacífico con las que hemos trabajado y vivido durante tanto tiempo.

Jakob Kapere, director del Sound and Film Unit del Centro Cultural de Vanuatu, preparando materiales de video para Moana (marzo de 2010)

Nota: para complementar la exposición se mostrarán varias veces a la semana, en el auditorio del primer piso del Museo, dos documentales, First Contact, de Bob Connolly y Robin Anderson (1983), y Le Salaire du Poete, de Éric Wittersheim.

El primero es un clásico del cine documental sobre la Melanesia, ya que ofrece una de las únicas miradas fílmicas del momento en que un grupo de fuereños (australianos) entró en contacto con vez primera con sociedades papúes del interior de Nueva Guinea.

El segundo es un documental reciente del antropólogo y cineasta Éric Wittersheim, amigo, colega, antropólogo y politólogo especialista en el estudio de Vanuatu y la Melanesia contemporánea. A su manera, su documental también aborda el tema de contactos primeros entre miembros de diferentes culturas, pero observados y experimentados de una manera singular, a través de la música, el lenguaje y la sensibilidad interior de sus participantes.

(entrada de blog editada el 13 y 17 de abril, y el 31 de mayo  de 2010)

Nota post-facto añadida el 7 de dic. 2010: Moana tuvo un éxito mixto: Por un lado el número de visitantes fue bajo en relación con la cantidad de visitas que idealmente acuden a expos internacionales de esta talla. En este caso tuvimos poco más de 30,000 visitantes  – cuando el ideal es de 100,000 o más. Esto se debió, en parte, a la falta de promoción temprana por parte del INAH, pero sobre todo al recorte de tiempo durante el cual la exposición estuvo abierta al público. Esto último también fue producto de numerosos retrasos logísticos, inenarrables en realidad, por parte del INAH. Nada nuevo, para quienes conocen los avatares del Instituto, pero ciertamente frustrante, dado que fue una exposición curada por especialistas mexicanos con contenidos internacionales absolutamente únicos, me atrevo a decir, irrepetibles. En este sentido, puedo reportar que nos recortaron más de tres semanas de lo que debió haber sido el periodo en que estuvo abierta al público la expo. Inaceptable, sin más.

Por otro lado, a los curadores -Óscar Aguirre y un servidor- nos pareció que Moana tuvo un enorme éxito en el sentido de que los contenidos y el catálogo estuvieron a la altura de nuestras muy exigentes y altas expectativas profesionales. Esta opinión la comparten varios de los colegas internacionales que colaboraron con nosotros en el catálogo. A su vez, las reacciones diversas pero inteligentes y estimulantes del público fueron sumamente gratas.

Quote of the Day, by Perry Anderson

Posted in China, Quotes on April 11, 2010 by salul
Enthusiasm, however well-meaning, is no substitute for discrimination. Chinese antiquity stretches back to 1500 BCE or beyond. But this no more makes today’s People’s Republic a special genus of ‘civilisation-state’ than comparable claims for la civilisation française make one of the Third or Fourth Republic.

Talk of ‘civilisations’ is notoriously self-serving, and delimitations of them arbitrary: Samuel Huntington arrived, rather desperately, at eight or nine – including an African, Latin American and Eastern Orthodox civilisation.

Nothing is gained by affixing this embellishment to the PRC. Like France in the 1930s or 1950s, contemporary China is an integrist nation-state, cast in an imperial mould, if with a much longer past and on a much larger scale. Nor are inflated claims for the age-old economic centrality or social wisdom of pre-modern China much help in understanding the present or future of the country.

[…]

Nor are idyllic images of sage concern for the welfare of the masses much closer to the realities of rule by successive dynasties, which in the words of one of China’s finest historians, He Bingdi, were always ‘ornamentally Confucian and functionally Legalist’ – repression wrapped in moralising rhetoric.

London Review of Books Vol. 32 No. 2 · 28 January 2010

Fieldwork 2010: Into the network

Posted in Fieldwork (Melanesia), Melanesia, Torres Islands, Vanuatu on April 10, 2010 by salul

Arrival

I recently spent some five weeks carrying out new ethnographic fieldwork in the Torres Islands, but have only now finally been able to find the time to sit down quietly and write a brief summary and some reflections thereof.

In simple terms, this was an opportunistic trip. In fact, it was really about reconnecting with my people on the islands. But there was no special research agenda, no particular objectives, other than to continue to chase after materials to do with Torres Islands ontology, especially as it relates to cosmogony, the living and the dead, and especially the kinship system. Ah, the kinship system. That old ethnographic bugbear. Just when I think I have pretty much exhausted every avenue, every productive question, every possible angle, and NOW I finally have  grasp of it, something new comes up that turns out to be absolutely crucial, and there we go again. Well, it did it again (as I will explain presently). I also visited libraries, cultural centres, and took a quick trip back to Kanaky.

So, I will summarise the itinerary here and then get down to details in the next post.

Jif ("chief") Pita Wotekwo

I spent two weeks on the Torres Islands, during which I caught up with all sorts of news, beginning with the sad discovery that chief Pita Wotekwo’s wife passed away last year. I was also finally able to ascertain that last year’s triple earthquake (three within the span of a half hour, the strongest of which reached 7.8 mag, on 9 October) DID produce a tsunami. In fact, it seems to have produced up to three tidal waves, or at least one large tidal wave and two subsequent tidal surges. However, despite damage to some villages, the death count was minuscule. At least in absolute terms. In relative terms, these were people whose names I knew and who live in a community of less than 1,000; five families, in all the Torres Group. So not inconsiderable. But still, not catastrophic, as I had at one point feared it might have been.

During my time on Loh something else happened.

I was adopted. That is to say, I went through the formal exchange ceremony by which I was inducted into a family. Chief Peter’s family. Suddenly I had a father, uncles, a mother, sisters, brothers, and, most important of all negemeltok, “taboo family members”, otherwise known as in-laws. My best friend, informant, colleague, ethnographic trainee, in fact, is my brother-in-law, and I soon discovered that they take the taboo on not naming in-laws quite seriously. I can no longer name him (he’s the guy in the canoe in my bio page on this blog) except by the official title of tauien, or taui, i.e., brother-in-law.

The taui and the salul

Humbling and honorific as this all was (and potentially dangerous, when I had to down three large shells of fresh kava on an empty stomach, one after the other, during the ceremony), it was also intimidating.

The next morning I found I was a bit panicky. Claustrophobic, is the precise term for the feeling I got. All of a sudden I was one of “them” (I know that sounds terrible, but you get my meaning). I was no longer the foreigner, the ignorant white man, the crazy salul who suddenly shows up unannounced and cavorts all over the place to his heart’s content. Now I have a name, and a place, and have to respect those of others. I have close family (some of whom, let’s be honest, are not people I made great friends with in over a decade), and I have to respect certain taboos about entering other areas of the village and speaking to certain people in certain ways.

Even talking to my taui was now slightly awkward. I used to joke with him a lot, calling him Mr William, and basically not having to mind how I addressed him. True, I still have a joking relationship, but it is qualified by all sorts of kin-related conditions.

I think one of my uncles best summarised it when he was quoting a long list of names from people in other islands, many of whom I have never met before, who are now part of my “family”. He said, quite literally translated BTW, “You are now part of the network. You’re connected, wherever you go.”

Talk about coconut wireless-turned-GPS.

So that was really the key event during my time on the Torres.

What came thereafter was a brief and frustrated trip to Luganville (Santo Island) with my tauien in tow, in order to try to reach the end of the Cumberland Peninsula. We had managed to sort out all of the logistics, lining

Ngan Jila Tjibaou

up trucks, boats and a couple of distant contacts in North Santo, when I came down with a strange and extremely frightening fever that forced me, very reluctantly, to ditch that last week of forest trekking.

So I returned to Vila, the taui returned to Loh Island, and I quickly decided to take advantage of the extra time and money and ended up going to Nouméa and doing some very productive work at the Tjibaou Cultural Centre, at the South Pacific Commission, at the IRD library and at the Museum of New Caledonia.

I also carried out work with the Video and Sound Unit at the Vanuatu Cultural Centre. Jakob, the head of the unit, was fantastic, and we produced several good videos with previously unedited materials from Tanna, Banks Islands and Ambrym.

Finally, while passing through Sydney on my way back to the Mexican plateau, I managed to get in a very pleasant, rewarding and also necessarily eye-opening evening catching up with Kirk Huffman and Yvonne.

Nevotdule (sacred/ancestral stones), Loh Island

I returned with piles of books, photocopies and even two full fieldbooks worth of notes. No ethnographer can wish for a better result, and once again it was worth every cent, every antimalarial pill and every feverish sweat that washed over me during my illness.